


Hoy he padecido insomnio, algo tremendamente extraño en mí, así que he madrugado y me he preparado un desayuno de esos de campeonato y he encendido la televisión. Hay que ver que cosas echan a esas horas: series que se supone son para niños y adolescentes y en cambio son más pornográficas que una película de Nacho Vidal: Todas las chicas vestidas con miniuniformes, que combinan con camisas atadas por encima del ombligo y botas hasta la rodilla, peliteñidas y ultramaquilladas, que sólo hablan de chicos y de conseguir acompañante para el baile, que por supuesto ha de bailar bien y tener posibles y la pobre gordita, y digo la pobre, porque es la única gorda de toda la serie, aunque he de decir que en el escote todas se han puesto algún kilito siliconado de más, lamenta que nadie va a querer ir con ella y las "pornoteenagers" la observan como a un bicho raro y les da igual que su amiga llore, es mucho más importante que Víctor Manuel Romualdo Antonio les vaya a recoger en Limusina el día del baile de primavera... Y el sector masculino de las series adolescentes tampoco tiene desperdicio: Tienen unas vidas de adultos: Hacen giras, gestionan su economía, dejan embarazadas a las niñitas ingenuas, viven solos en mansiones, son socios de multinacionales y además, les da tiempo a ir a clese, estudiar y hacer los deberes de mates... Minigenios, vaya...
Y es que, aunque me paso el día haciendo comparativas entre la vida de ahora y la que viví yo de pequeña, me sorprende tremendamente que ya no hagan series como las de antes, en las que los niños eran niños, hablaban de caca, culo, pedo, pis, se enamoraban de lindas muchachitas con aparato de dientes y acné juvenil, que aún no habían desarrollado y vestían el chandal del mercadillo del pueblo de la abuela, que si se daban un piquito en los labios, aquello para nosotros ya era sexo del duro... Claro ejemplo de nuestra época es "Verano azul", pero como ella, pordría poneros mil... Si mi madre no me dejaba ver "Sensación de vivir" porque era muy adelantada para la época!! Y mi hermana y yo nos escondíamos en el dormitorio de nuestros padres y la poníamos muy bajita, para que no la escuchasen... Así que imagínense lo que fue para mi ver por primera vez "Melrose Place", con el Doctor Mancini, que se portaba fatal con Jane y se iba con otras mujeres que no era su esposa...
Y es que hay ciertas edades para creer que la vida es de color de rosa... Ya se darán el batacazo cuando vean que Mancinis hay muchos y que Chanquetes que viven en un barco en medio de un pueblo, pocos...