¿Saben una cosa? Siempre he envididado enormemente a las bibliotecarias. Imagínense, tener que estar en silencio la mayor parte de tu jornada laboral, y que la tranquilidad y la paz sean dos de los aspectos más importantes que debas conservar para que el negocio marche bien... ¡Eso si que es vida! Nunca envidiaré a un alto cargo de una empresa multinacional, o al que farda de responsabilidad o del sueldo que gana anualmente, ni al que se cree Dios sin serlo, ni al que vive por encima de sus posibilidades y su único afán es pasearse por la ciudad con el mejor coche o poseer el último modelo telefónico, que, como dice la señora del anuncio, hasta sabe cuándo te sube el azúcar...
Quizás, si me paro a pensar, tengo las mayores aspiraciones que un@ puede tener en la vida... Tranquilidad, divino tesoro...
Últimamente no dispongo de todo el tiempo (y la tranquilidad) que desearía para poder leer como hace unos meses; pero hoy es el día perfecto para dedicarme a una de mis mayores pasiones: La lectura. He comenzado a leer un libro de apenas 100 páginas que se llama "Signatura 400", de una mujer invisible, la encargada de la sección de geografía de una biblioteca y es que, quizás, todas las profesiones, tienen su pero...
"Escribir es sexual. Uno no se encierra diez horas al día para escribir si todo le va bien en la vida. La escritura solo llega cuando algo no funciona. Si todo el mundo fuese feliz en la tierra, no se escribirían más que recetas de cocina y tarjetas postales, no habría libros, ni literatura, ni bibliotecas".
"Dedico este divertimento a todas aquellas y todos aquellos que siempre encontrarán más fácilmente un hueco en una biblioteca que en la sociedad"
Sophie Divry.



1 comentarios:
Esta claro que uno de los placeres de la vida es la lectura,me gusta que te guste...eso te enrriquece,bonita la entrada.
besitos.
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